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| La vida de una bailaora de flamenco y sus diez hijos, su lucha, prosa de una vida. |
Toda luz que desvele, sea bienvenida. Borradores.
Flotando juegan las hojas con los niños
se deslizan las gotas donde se ve reflejado el parque
por las mejillas del anciano
y puede verse el movimiento del tiempo
en cada teléfono de la mano de su dueño
y suben ingrávidas las almas de los que se van
y la misma fuente entrega
los primeros llantos
de los que llegan.
Primitivo Carcedo
Un padre y su hijo salieron a pasear y subieron una montaña, al llegar a la cumbre podía verse todo el valle desde aquella inmensa altura. El hombre se sentó en el borde y le dijo a su hijo que hiciese lo mismo. El niño sintió mucho vértigo y miedo. "Hijo ahora has lo que yo hago" el padre puso las manos con las palmas hacia arriba en las rodillas y cerro los ojos. El niño vio como se esfumaba y paso sus manos y solo había aire. Aterrorizado tuvo que calmarse y recordar lo que le dijo su padre, entonces cerro los ojos puso las palmas hacia arriba sobre sus rodillas y sintió la unificación con el todo. al abrir los parpados, su padre estaba sentado al lado sonriéndole.
Primitivo Carcedo
No le importó
una hornilla sobre dos bloques
no veía las goteras del techo de metal
solo escuchaba los sonidos de su corazón
mi corazón no suelta
los ojos que solo me veían
nuestra comida compartida.
Primitivo C.
En el calabozo de una torre un dictador se hizo viejo y todas las mañanas dejaba unas migajas de su comida diaria entre los barrotes y un pequeño gorrión las tomaba. Con el tiempo, llego al punto que al sacar la mano el reo el gorrión comía de ella, cuando la confianza del gorrión le hizo perder el miedo, el hombre cerro la mano y lo capturo, corto sus alas y así apaciguo su soledad. Llego a morir aquel mandatario entre la vejez y el odio y el pequeño gorrión, sin poder volar, cumplió una condena que no le pertenecía.
Primitivo Carcedo
Si sueltas mi mano caeré
como el granizo
si tus manos a otras se aferran
caeré
naufrago
sin ventanas ni puertas
ni corazón
ni hogar.
Primitivo Carcedo
En mis sueños no te vi
porque solo tengo pesadillas
pero busque en mi alma
y estabas allí.
Gracias por escucharme.
Una simple hoja marchita cayó
las aguas furiosas del rio movían
las piedras del fondo
flotaba sobre violentas corrientes
solo flotaba
seca y frágil
inmune a la violencia de la corriente.
Морщины
Единственный сухой лист упал
бушующие воды реки
разбил камни внизу
плыл против сильного течения
просто плыл
ломкий сухой лист
Он плавно плавал в бурных водах.
Primitivo Carcedo
rotas sus alas
del insecto mariposa
no vuela ni volará
si morirá
dibujó movimientos con pigmentos
pinto el aire
quedo en la mirada de quien lo vio
y se perdió el dibujo y el espacio
en el tiempo inexistente
que pasa.
Primitivo Carcedo
Al otro lado del mundo, por allá, en una de las guerras civiles del sur del nuevo mundo, sentada en un viejo sofá Claudia, escuchaba como se acercaba el silbido de las balas por el barrio de chabolas de madera. Recordaba que vivió con su lejano amor otra guerra civil, del testarudo y margado mundo, siempre envidioso del amor y la fraternidad. Ella, decidió poner su disco en el fonógrafo y escuchar la melodía que existía entre ambos, entre su viejo lejano del sofá y ella en su sofá, distante por las balas.
Las notas no dejaban de sonar, los proyectiles seguían el coro y llegados por las calles en una fatua danza irrumpieron las paredes de la debilitada madera y antes de destruir el fonógrafo perforaron el corazón de Claudia que pudo irse escuchando su música.
suelas rotas
lluvia y hambre
sueños rotos
nunca es aquí
nunca mis sueños
vidrios rotos y esparcida agua
absorbida sangre por la tierra
tierra de espanto alma!
tierra de dictadores.
Primitivo Carcedo
Sudas hiedes perdón
transparente alguna vez
limpia fue en ti
agua limpia manantial
hubo tal vez una vez
que agua limpia fue.
Primitivo Carcedo
Una voz del cielo le dice que en la cima encontrará su hogar.
Al borde del abismo
entre rocas y dedos rotos
en la punta de hierro y cuerda
hielo y pétalos de rosa
escalada y cima
al fuego estrellado
desde el cielo
calor de hogar eterno
sobre la cima
sobre sus rodillas.
Primitivo Carcedo