sábado, 10 de marzo de 2012

Mi Abuelo


A mi abuelo Rafael se le comenzó ha plegar la frente y el movimiento corto en sus piernas, los dedos de sus manos se articulaban a través de unos cordones que movía el alma. Sus dedos dibujaban las caricias en el rostro de sus nietos y también paisajes y otras cosas que solo su sensibilidad solía ver como pintor y escultor , pero cuando ya no pudo mover mas los cordones de su marioneta, la dejó caer sobre la acera.
Una piedra tan pequeña, logró apartarse de las demás para poder ver mejor por un instante. Las eternas piedras, se mueven constantemente entre ellas en el firmamento.
Hacía unos minutos que mi abuelo me llevó al edificio del correo. Unos rostros de león en bronce abrían sus grandes mandíbulas  "CORREOS-ESPAÑA", así se comunicaban antes, por cartas. Metí mi mano en el buzón, y mi carta,con unos dibujos y palabras que iba aprendiendo ¡Cuidado! gritó mi abuelo y saqué mi mano de la mandíbula automáticamente y comenzamos a reír.
Mi abuelo cincelo las lineas de mis manos.




Primitivo Carcedo