me envuelves un mundo olvidado
mecida piel de viento
ondulas hasta la orilla
salvaje océano
sobre mi piel desbocado
entre hebras de ébano
infinita pradera y almendros
madre de los ríos de mi mundo
relámpago de nervios y sangre
sólo en tus aguas me limpiaré
lecho de luna
lecho de paz.
R. Primitivo Carcedo
