delante del segundo tus pasos
corro y no alcanzo la aguja
te mueves con el tiempo
sin poder acompañarte
clavo mis uñas en las ranuras del reloj
no logro llegar al espacio de tus dedos
que me reclaman
en tus días
la gárgola resbala
migajas de granito
en las horas de arena
del padre trozos pululan.
R. Primitivo Carcedo