se difumina
se desvanece la memoria
se centra el peso
un reloj
las voces troceadas llegan
pierden sentido
las palabras
se evade el cuerpo
piel por piel
la belleza vive y
salta en cada tiempo
sobre el reemplazo
sujetas mi rostro y
mi aliento se va con la impresión
sobre la frente
dentro de mi humanidad
tan pequeño y agradado
que estoy bien así
desde mi dolor mi alegría
de sentir
de no confundirme
gracias por un instante
tus ojos
por fin puedo ver a través de tí
del dolor que me libera.
R. Primitivo Carcedo