Recuerdos. Jugo de toronjas y limones arrojado con los pigmentos del horizonte, salpicando al amanecer sobre un pesquero. Sobre sus maderas la luz de un nuevo día.
Suelta la red un marinero, prensadas a sus astas son nubes las velas y cortando las aguas la proa. La espuma sobre el café de un fuerte y honesto hombre.
Al llegar la noche, con sus infinitas estrellas, la madre arropa a su pequeña, sonriente y dormida, soñando con su padre.
R. Primitivo Carcedo
