martes, 13 de noviembre de 2012

Isabela


El Cielo de Isabela





La baldosa es colocada con el dulce amor del padre. El piso de la habitación esta casi terminado, dos baldosas por pegar faltaban.
Elio tuvo su hija a la edad de 47 años, algo tardio pero afanoso padre en el amor y el gozo espiritual, al cumplir siete años la niña y el paseaban a menudo por el parque recolectando momentos con la cámara.
Cuando venga Isabela se sorprenderá se decía mientras un espeso sudor bajaba por las sienes. Colocó la última en la esquina del piso ¡No puede ser! sorprendido al levantar la cabeza vio que dos baldosas faltaban por pegar al otro extremo del cuarto.Tomo dos más, resplandecientes, como un amanecer y fue a pegarlas, Isabela le dijo  ¡Papi! quiero pisar las nubes dentro del cuarto y el comenzó por colocar pequeños trozos de cielo y nubes de cerámica para su pequeña amada. 
¡Es imposible! exclamo, volvieron a desaparecer y esta vez del extremo opuesto que había terminado. Un sudor ocre se deslizaba por las sienes y se estremeció la habitación, oscureciéndose. Un pequeño filamento de luz comenzó a cobrar vida, se aclaraban algunos rostros No tema, esta fuera de peligro, le impactaron en el pecho y en la cabeza, fue atracado, pero usted sobrevivirá dijo el doctor.






  R. Primitivo Carcedo