La lupa olvidada sobre la grama mostraba unos rostros asombrados, tres seres se asomaban a una ventana redonda en el piso y veían la noche del otro lado de la lupa.
¡He aquí el regalo de los dioses! —el líder hablo y fueron multiplicándose los diminutos seres, acudieron de todos lados, (tribu: Tapinoma melanocephalum) las hormigas comenzando a construir su mundo debajo de la lupa —¡Somos el pueblo elegido —!el líder religioso los dirigía.
En dos horas, dentro de la noche, ya tenían culminado el poblado, debajo del inmenso universo de la lupa. Otras tribus observando el auge y santuario de sus vecinas, decidieron unirse ofreciendo sus jóvenes reinas, pero eso molesto a tal grado al líder religioso que decidió desterrarse fuera de la lupa.
Desde una gigantesca montaña (servilleta arrugada) exclamo —¡Caerá sobre vosotros el castigo eterno, por esta mezcla con nuestro pueblo elegido! —no lo escucharon o tal vez no lo tomaron en serio.
La armonía entre los pueblos ocasionó una mayor tecnología en la adquisición del alimento y vivienda. Las horas de la luna lograron el desarrollo avanzado de esta nueva civilización. Tiempo de paz y fertilización.Se fue la noche y un arcoíris subía por la lupa y las tribus frenéticas de entusiasmo cantaban sus alabanzas, pero cuando el poderoso astro comenzó a vislumbrar, un fuego mortal surgió de la nada y devasto la urbe. La mayoría murió en su gran asombro y los que lograron salvarse, siguieron su camino, unos con su etnia y los pocos Tapinoma melanocephalum, volvieron arrepentidos con su líder religioso, masificado.
R. Primitivo Carcedo