domingo, 27 de enero de 2013

Poem...

Paredes de concreto
del perfecto friso
no se escapa entre la grieta
pared sin salida
marchito el poema
sin oídos es la sentencia
pintura y ceguera
oleaje y sordera
amapola moribunda
pigmento sobre el piso
olvido.

R. Primitivo Carcedo

miércoles, 16 de enero de 2013

Hijo



Del liquido amniótico
flotaste
introduce los pies
al origen
vuelve
sobre la tierra
corre
es tu agua la vida
niño
con Dios.

R. Primitivo Carcedo

sábado, 12 de enero de 2013

Entre las piedras más pequeñas de la arena soy. Y estoy agradecido por las lecturas y asombrado por las distancias, cantidad y variedad de las fronteras y quiero decir que fluyo para ustedes y gracias a ustedes.
Veo con agrado almas semejantes, como afluentes de un mismo río, moviendo piedras con la fuerza del espíritu, unificado al unísono, melodía ingrávida de nuestra fuente.


Gracias


R. Primitivo Carcedo

jueves, 10 de enero de 2013

Ella

En
esferas plásticas
impreso el iris
perfilada acanalada cadera de curvas
90º alineadas suaves piernas
120º dobladas
provocan tus rodillas
sobre el sofá.


R. Primitivo carcedo


miércoles, 9 de enero de 2013

Pequeña Rama

Navega  calma
lentamente mece
proa y popa
hilos de luz
perfuma
su rama desprende
hojas
de sus grietas
hojas se mecen en el lago.
 





R, Primitivo Carcedo

domingo, 6 de enero de 2013

Vaho en la Nieve

Húmeda la tinta
seca es la página
oscuros
tus ojos 
noche
tu tez húmeda
nevada
distancia
anhelo
inalcanzable piel
por mis sentidos
noche inalcanzable
espejismo
tú.


R. Primitivo Carcedo


sábado, 5 de enero de 2013

Copa Rota

Aguas de luna
primera mirada
juventud
brisa de amor
pérdida infinita
tuétano
perdido y maduro tiempo
tierna inocente frescura
pureza
perdidos átomos del amor
perdida vida
perdido brote.


R. Primitivo Carcedo


Ocultos Angeles Caidos

Angeles Caídos

En un lugar indeterminado por el tiempo, Dios, decidió dar luz sobre la tinieblas.
  ¡Viene la luz! gemían y se contorsionaban los ángeles caídos. ¡Qué haremos? .
En desorden y girando sobre sí mismos gemían y Satanás hablo ¡Ocúltense! ¡Pero donde? gritaban los demonios ¡Seduzcan al hombre!, es débil, ocúltense dentro de su corazón. Dios no nos destruirá ahí Asevero Luzbel. 



Buscó la razón dentro del alma, en las profundidades de la memoria, en cada rincón de la existencia, sin vestigio alguno, solo nieblas y sombras. 
Entre calles ajustadas, desde la mecedora, vio la abuela.., de la terraza, los edificios grises y brillosos en fuego y helados esqueletos de arboles sin hojas a lo largo de avenidas, la explosión que fragmentó los cuerpos, aniquilo..., el desayuno del padre con sus hijos, el hermano que perdona al hermano, el abrazo matutino de la madre a las puertas del colegio, los ojos enamorados de la pareja de la esquina, huesos fragmentados de la humanidad. Un siglo después de otro y siempre lo mismo, el mismo corazón, se escuchaba.



R. Primitivo Carcedo.