
Entre las piedras más pequeñas de la arena soy. Y estoy agradecido por las lecturas y asombrado por las distancias, cantidad y variedad de las fronteras y quiero decir que fluyo para ustedes y gracias a ustedes.

Veo con agrado almas semejantes, como afluentes de un mismo río, moviendo piedras con la fuerza del espíritu, unificado al unísono, melodía ingr
ávida de nuestra fuente.
Gracias
R. Primitivo Carcedo