viernes, 23 de agosto de 2013

Tom





Tom rasgo su piel y comenzó a brotar algo de sangre en la pierna de la vecina, una mujer manca de la mano izquierda, tranquila en la expresión pero fogosa en lo profundo de sus ojos y en sus palabras. Hoy, aferrandose en su maniática mirada tomó mi camisa y maldicio por el inmenso excremento de mi pastor alemán en el portal del edificio. Exaltó a Tom, mi perro y la mordió.
Un edificio de apartamentos, dentro de una urbanización y personas  que cruzaban el portal, solo con el saludo, sin conocimiento de sus vidas y menos de las vidas de sus vecinos.
Sobre una loma con césped y frondosos rosales, en lo alto, sentados tom y yo con doce años. Tom  solo con un año de vida y su correa  sujeta con fuerza en mis manos. Veíamos la calle y los autos pasar, todos los días a esta hora.
Nos mordíamos uno al otro, revolcándonos en la sala y mamá no sabia si reír o enfadarse, pero hoy no, yo hoy  no podía evitar las lágrimas y Tom con la lengua afuera no dejaba de babear y sentirse hermosamente feliz conmigo y yo me aferre a su ser abrazándolo con fuerza. Abajo de la loma de césped y rosales, mi madre  junto con el señor de la perrera, me llamaba para llevase a Tom y sacrificarlo por moder a la vecina.

R. Primitivo Carcedo

sábado, 17 de agosto de 2013

Amistad



Una rueda de un viejo roble del parque llegó a las manos de un artesano, él sonrió al ver que en su corteza tenía tallado un corazón sin iniciales. Labró una silla sin tocar el viejo corazón humano y se la dio a su amigo  para la mesa del comedor.

R. Primitivo Carcedo
Sentidos y Pecados.

A un carpintero le llegaron unos listones de madera de roble, él sonrió al ver las vetas, como dibujaban corazones en los listones. Decidió formar una mesa que pudieran comer sobre ella una nueva vida. Donde poder tomar el vino y el trigo.

R. Primitivo Carcedo

viernes, 16 de agosto de 2013

Las Estrellas




Las esferas de agua rotan el espacio al saltar la rana, es elevada con la fuerza de sus ancas y sus grandes ojos sorprendidos, acercándose a las estrellas, pero no tarda en ser atraída por una fuerza irresistible hacia la tierra. La fuerza se desvanece al terminar el cuerpo sumergido en el charco.


R. Primitivo Carcedo